FAQ

Las preguntas más frecuentes


Alimentación

La flora bacteriana del intestino varía mucho de animal a animal y depende de la edad, de la raza, de la alimentación y de muchos otros factores. Dado que la flora intestinal es sensible, el cambio de alimentación debe realizarse de forma paulatina para que las bacterias se acostumbren a los nuevos nutrientes y que las digestiones se desarrollen sin problemas, así como para evitar diarreas. Lo ideal es que el cambio tenga lugar a lo largo de entre tres y cinco días. Durante ese periodo, se mezclará el nuevo pienso con el anterior, eso sí, cada vez con más presencia del nuevo. Pueden producirse diarreas ligeras que se regularán automáticamente con el paso del tiempo. Por norma general, la flora intestinal del perro se adaptará rápidamente a la nueva alimentación, para que la digestión se normalice por sí misma. Si aprecia que las diarreas duran más de cuatro días, consulte siempre con un veterinario por si se tratase de alguna enfermedad infecciosa que hubiese contraído el animal.

Normalmente al año se les cambia a una dieta normal para perros adultos. En el caso de las razas de perro grandes y muy grandes se aconseja cambiar a la dieta de adultos a los 9 meses, para evitar que reciban un aporte energético demasiado alto.
Básicamente se trata de no sobrealimentar a los perros jóvenes. Los espacios interóseos terminan de cerrarse a partir de los 12 meses de vida. Cada kilogramo de sobrepeso sobrecarga los huesos y las articulaciones inestables, lo que en el peor de los casos puede derivar en dolores articulares crónicos. En concreto, las razas muy grandes tienen que pasar a su debido tiempo a una comida para perros adultos, para evitar que se produzca un exceso de energía y que se genere sobrepeso. Hay que alimentarlos de tal manera que se alcance una curva media de crecimiento, pero no la máxima.
Cuando tienen un año, para los perros de razas grandes o muy grandes (como los dogos, los san bernardos o los hovawart, entre otros) sería a los nueve meses.
La raza va a marcar cuándo debe producirse el cambio a la dieta para mayores, ya que la edad en que el perro se considera mayor varía mucho según la raza. Los perros pequeños empiezan a formar parte del grupo sénior a partir de los 14 años, pero hay perros grandes como por ejemplo los dogos que ya se consideran sénior con 5 años. Se debe analizar perro por perro en qué momento el cuadrúpedo ha alcanzado la vejez. Si el perro sigue estando muy activo aunque supuestamente haya alcanzado ya la edad de perro sénior, no hay por qué cambiarle forzosamente la comida.

Regla básica para calcular la entrada en la vejez: 
Razas pequeñas: a partir de los 12–14 años 
Razas de tamaño medio: a partir de los 8–10 años
Razas grandes: a partir de los 5 años
No todos los cuatro patas tienen que pasar a una dieta para mayores. Si el perro todavía está sano y muestra actividad permanente no hay nada que indique que no se le pueda seguir dando comida normal. Si presenta algunas molestias vinculadas a la edad y movimientos más limitados, entonces sí que se aconseja cambiar la alimentación para evitar que tenga sobrepeso y reducir dichas molestias a través de la línea Senior de Terra Canis, que le proporciona plantas medicinales.

Con el aumento de la edad decrece la demanda energética por parte del perro, se reduce el metabolismo y se atenúa la actividad física. El envejecimiento debilita tanto la masa corporal magra como los músculos, de manera que las reservas de proteínas se reducen. Por su predisposición y sus achaques previos, el animal envejecido puede verse sometido a un alto grado de estrés, por eso es importante compensar esas reservas a través de dosis de proteínas de calidad y de fácil digestión. Por consiguiente, en su alimentación el perro necesita mucha carne de calidad y, en la medida de lo posible, con poca grasa, para poder hacer frente al cambio de metabolismo. 
El objetivo principal de la alimentación de los perros mayores es que estén sanos, dentro de su peso ideal y que no tengan enfermedades crónicas. Hay que evitar situaciones angustiosas, cambios repentinos en sus rutinas diarias y cualquier otro tipo de estrés. 
Los perros sénior no deben consumir ya cereales en su alimentación para que la digestión y el aprovechamiento de los nutrientes no supongan una carga adicional para ellos. Determinadas plantas medicinales hacen que las dolencias derivadas de la edad (del corazón, de los riñones o del sistema inmunitario) desaparezcan o se atenúen.
Nuestra recomendación general a la hora de plantear un cambio de alimentación es dedicar entre 3 y 5 días a realizarlo. Durante este tiempo el pienso nuevo cada vez estará más presente que el anterior. Esto se aplica tanto a comida húmeda como a pienso seco. Para realizar la transición de un tipo de alimento a otro, por ejemplo, de pienso seco a húmedo, se puede añadir una pequeña cantidad de comida húmeda al seco que ya consumía e ir aumentando esa cantidad hasta que una porción diaria corresponda a comida húmeda y finalmente las dos lo sean. Se puede realizar también una alimentación combinada con pienso seco y comida húmeda, si al animal le sienta bien. Debido a que el tiempo de digestión varía entre ambas clases, habría que contemplar dejar un espacio de 8 horas entre uno y otro.

Básicamente para perros sanos es importante que entre la ingesta de comida húmeda y la de pienso seco transcurran al menos ocho horas. Esto se debe a que la digestión de los distintos tipos de pienso no dura el mismo tiempo. La comida húmeda se divide y digiere en solo 6 horas. El pienso seco, por su composición distinta, requiere realizar una digestión de entre 10 y 12 horas. Cuando ambos procesos de digestión se solapan, en el aparato gastrointestinal del perro se generan desechos y fermentaciones que atacan la mucosa del animal. Esto puede provocar flatulencias e indigestión.

La dentadura del perro, como la del lobo, corresponde a la de un depredador y se caracteriza por largos colmillos y superficies oclusales estrechas. Existe la falsa creencia de que el pienso lleva a cabo una limpieza dental, pero no es así. Los pellets duros del alimento seco no llegan a masticarse concienzudamente, sino que se tragan, por lo que no pueden tener ningún efecto de limpieza. Para la higiene dental lo adecuado son los huesos o artículos para masticar.


La alimentación en perros enfermos

Cuando el perro no es delicado, recomendamos nuestra línea Classic, en parte sin gluten y con pseudo-cereales muy nutritivos, porque proporciona energía extra. Además se le puede añadir el consumo de aceite que aumentará el aporte energético. También se puede mezclar con la línea Puppy, para cachorros, que también aporta mucha energía. La recomendación de la alimentación se basa siempre en el peso final que se desea que tenga el perro.

Si existen problemas renales, hay que reducir la ingesta de proteínas en las comidas, para que mejoren los riñones y los productos de degradación de la albúmina se metabolicen. Para rebajar la ingesta de proteínas en las comidas puede combinar distintos productos de Terra Canis: La pasta húmeda de la línea Terra Canis Senior: especialmente diseñada para digestiones ligeras, sin cereales y aderezada con plantas medicinales. Combinando el Garden Mix o el Garden Casserole con el pienso seco Senior al 50 % se consigue una reducción de proteínas idónea y se le suministra al perro un gran aporte de vitaminas y minerales.   
El Terra Canis Garden Casserole se compone de un 80 % de verduras y de un 20 % de fruta, cocidas y hechas puré. Se recomienda para casos en los que el médico receta una reducción de ingesta de proteínas en la alimentación con comida húmeda. Recuerde que es importante que el animal enfermo acuda periódicamente a su veterinario para que compruebe cómo funcionan sus riñones. 
Para pacientes con leishmaniosis se recomienda la Low Protein, de la línea Alimentum Veterinarium. Es especial y se diseñó con un escaso contenido en purina.
En nuestra línea Alimentum Veterinarium existe una dieta para la vejiga, Low Mineral. Es una dieta acidificante adecuada para la profilaxis y la disolución de cristales y cálculos de estruvita. Para emplearla en el caso de otro tipo de cristales consulte siempre con el veterinario que trata a su perro.

La idea que subyace en una dieta de eliminación o de exclusión es evitar cualquier alérgeno potencial que el sistema inmune ya conozca. Se usan tipos de carne que el perro todavía no ha consumido, porque no se han generado anticuerpos contra ellas. Por ello no puede producirse una reacción inmune. Por eso, para los perros alérgicos siempre se emplean tipos de carne "exóticos" o fuera de lo común, como por ejemplo de canguro, avestruz o búfalo. Para empezar con una dieta de exclusión hay que elegir una. Se debe seguir durante al menos 8 semanas, excepto en caso de que desde el principio se aprecie un empeoramiento de los síntomas. En ese caso, hay que cambiar a otro tipo de proteína. Con la selección adecuada de las proteínas, los síntomas gastrointestinales deben mejorar rápidamente, aunque las lesiones cutáneas pueden perdurar hasta 14 semanas, pero con terapia y una dieta complementaria cicatrizan. Durante el periodo de la dieta hay que asegurarse de que el animal no tenga acceso a otras proteínas animales (por ejemplo, a la basura, al bol de comida de la mascota del vecino, a pienso o a golosinas). Además de a los tipos de carne, el perro también puede tener alergia a otro tipo de nutrientes. Los cereales con gluten desencadenan a menudo reacciones alérgicas. También los conservantes sintéticos, los productos de soja o los aromas artificiales pueden provocar reacciones.

En este caso recomendamos los menús Light dentro de la gama de Terra Canis o los Low Fat de AliVet.
Lo importante es conseguir reducir la materia grasa sin que disminuya la masa muscular. Para ello el perro necesita proteína de alta calidad y, al mismo tiempo, escaso contenido en grasa. No resulta razonable simplemente reducir a la mitad la ración de comida, porque así únicamente se reduce la masa muscular. Se debe analizar de manera crítica la cantidad de golosinas que se le suministra al perro al margen de su ración de comida diaria, porque es posible que haya que reducirla. Hay razas que son más proclives al sobrepeso, como los labradores, los retriever o los bulldog. Asimismo a los animales castrados les salen pequeñas bolsas de grasa sobre las costillas. Para prevenir el sobrepeso de los sabuesos que tienen cierta inclinación a la acumulación de grasa hay que vigilarlos atentamente y comprobar que se mueven lo suficiente. 

Hasta que el perro no alcance su peso ideal hay que ajustar la cantidad de comida que ingiere. Se trata de que sea la cantidad que se corresponde con el peso final deseado. Por ejemplo: Si el peso máximo del perro es de 15 kilos, el peso ideal sería 12 kilos. Por consiguiente, se le suministra la ración diaria para un perro de 12 kilos. 
Para los diabéticos contamos con el menú Diabetic, una dieta especial dentro de la línea Alimentum Veterinarium.
A perros con dolores agudos o crónicos del páncreas se les recomienda la Low Fat de la línea Alimentum Veterinarium.

Si tiene problemas renales recomendamos nuestra línea AliVet Low Protein.


Problemas con la alimentación

Puede deberse a muchos motivos. A menudo es por una intolerancia frente a uno o más componentes de la comida. Puede deberse a una alergia (una reacción a uno de los componentes de la comida), sin embargo también puede ser por una digestión limitada (por ejemplo, que no se produzca en la cantidad adecuada una cierta enzima). 
Que defeque tan a menudo es un síntoma de que el perro no puede digerir todos los nutrientes de los alimentos y de que expulsa muchos que todavía no se han procesado. En estos casos hay que averiguar cuál es la causa. El veterinario que le trata puede modificar la alimentación y determinar cómo debe hacerse el seguimiento. 
En perros muy sensibles puede producirse una irritación del intestino por un cambio muy rápido en el tipo de alimentación o por la transición entre pienso seco y comida húmeda, y esto puede conllevar una alteración de las deposiciones. En el caso de algunos perros hay que controlar que el cambio de pienso se produzca más paulatinamente a lo largo de más días y que entre la ingesta de pienso seco y de pienso húmedo transcurra un cierto tiempo (8 horas), para que en el tracto gastrointestinal no se mezclen y no se produzcan procesos inadecuados. En casos concretos habrá que comprobar si el perro en cuestión digiere con facilidad únicamente un tipo de comida. Las flatulencias, los eructos y los dolores de estómago son muestras de que algo no va bien.
Al igual que con la comida, para el agua también existen distintos gustos, hay perros a quienes les gusta beber directamente del grifo mientras que otros prefieren hacerlo tranquilamente y apartados para que les siente bien. Con algunos más tercos hay que emplear truquitos para que se acerquen a sorber, las fuentes de agua pueden resultar muy útiles en estos casos. Al que bebe poco hay que proporcionarle comida húmeda o pienso seco mojado para que en cada comida ingiera también automáticamente un gran aporte de agua. Además del pienso humedecido, el perro necesita unos 10 ml de agua al día por cada kilo de peso.

Tragar es la forma de ingesta natural de los alimentos, el perro la ha heredado del lobo. Por la anatomía de su mandíbula, no mastica la comida despacio antes de tragarla. La dentadura del carnívoro es simplemente una herramienta para ingerir y permitir dividir los grandes trozos de carne que después se empujan rápidamente hacia el esófago. Carece de los molares grandes que caracterizan a los herbívoros, que sí que los necesitan para triturar la comida. Por lo tanto el perro debe tragar. Cuando en el mismo hogar conviven dos perros, deben tener espacios separados para comer, de forma que no haya celos por el pienso que provoquen se atraganten o que se produzcan otros incidentes.


Información de los productos

El contenido proteico del pienso siempre tiene que guardar relación con el consumo energético. En todos los menús de Terra Canis se tiene en cuenta esta proporción. Por su alto contenido en carne magra todos los menús contienen una gran cantidad de proteína de calidad y muy fácil de digerir. Para perros algo más obesos se recomienda la línea Light, que contiene menos calorías y grasas. El contenido proteico se mantiene, para que no se reduzca la masa muscular, sino únicamente para disminuir el excedente de grasa.
En caso de enfermedades hepáticas o renales se recomienda también reducir la dosis de proteínas. Por ello es necesario estar en constante intercambio con el veterinario.
En cuanto a la cantidad de carne, el objetivo de todos los menús de Terra Canis es ofrecer el valor proteico óptimo para el perro. Las recomendaciones veterinarias incluyen un mínimo del 18 % de contenido proteico y es lo que tomamos como referencia en todos nuestros productos.
Para poder comparar mejor los alimentos para animales, las profesiones veterinarias y los expertos en alimentación habitualmente comparan el contenido de las correspondientes materias secas entre sí y la humedad natural del alimento se deduciría de ahí. Únicamente así es posible comparar el contenido de valor proteico 1:1.
Mucho del pienso para mascotas que se encuentra en el mercado emplea menos carne que nosotros. Recurren en su lugar a harinas cárnicas o a fuentes de proteínas vegetales. Los datos sobre el contenido proteico son un valor meramente cuantitativo que no aportan información sobre la calidad de dichas proteínas. Por este motivo hay que considerar siempre la composición. En los piensos secos de alta calidad la carne debería constar siempre como el primer ingrediente de la lista.
El contenido ideal de calcio y fósforo es de 1,3-1,4: y se respeta en todos nuestros menús de Terra Canis. En los productos de la línea Puppy se tiene en cuenta que los cachorros requieren más calcio así que se incluye un extra de calcio a través de un complemento.

Nuestros menús sin cereales de la línea Grain-free, Light, Senior, así como los menús Mini contienen únicamente carne, verdura, fruta y hierbas.
Falta un componente que los ligue. Al calentarse la lata, todas las materias primas exudan agua ya que en su estado natural contienen un grado de humedad del 70 al 90 %, y eso se queda dentro de la lata cerrada. Al contrario, por ejemplo, que cuando se cocina, que el agua que se expele se evapora y la cantidad se reduce, en el caso de lata no puede salir y se queda dentro. Por la falta de cereales y de material coaligante la consistencia de los menús Grain-free siempre va a ser algo más tierna y también contiene algo de gelatina o agua. Los menús Classic también contienen esta agua, pero al incluir cereales como ligante es algo menos ""visible"".
La gelatina o el agua liberada también hay que ingerirla puesto que contiene innumerables micronutrientes. Además, es importante hacerlo, porque el perro al ingerir comida húmeda recibe también gran parte de la humedad que su organismo necesita. Que la consistencia se vea como más tierna no debe relacionarse con que sea de ""peor calidad"". Es más bien la consecuencia de una receta sin cereales y de prescindir de elementos ligantes.
Nuestros menús Gourmet y de muestra se confeccionan con antelación para que siempre tengamos una cierta cantidad en stock y estén listos para distribuir. Realizar cambios en estos menús posteriormente es muy laborioso.

"El método más fiable para saber cuál es peso neto real con relación a los datos en gramos que se recogen en la etiqueta consiste en pesar la lata cerrada. Hay que restar el peso de la lata vacía y el de la tapa. El resultado es el peso neto del contenido de la lata.
Aquí consta el peso de las latas vacías y de la tapa: 100 g: 30 g; 200 g: 36g; 400g: 50g; 800g: 92 g
La oficina de pesos y medidas comprueba periódicamente el peso neto del relleno. Siempre es mejor pesar la lata cerrada y restarle el peso de la lata vacía y de la tapa. También es importante retirar todos los líquidos, escurrir el contenido y pesarlo."

Canireo es el primer pienso de este nicho de mercado alemán que se elabora con materia prima que es 100 % de calidad human-grade. Eso significa que toda la materia prima que se emplea para su fabricación podría servir para producir alimentos para humanos. En general implica que: La materia prima con calidad alimentaria real es claramente mucho más cara (hasta seis veces más), que la materia prima que no lo es. En la preparación de Carineo se emplea un 64 % de carne magra fresca (Singleprotein) y esta carne fresca de calidad alimentaria es mucho más cara que la que por lo general se hubiese empleado de derivados animales, carne, huesos, harina animal y vegetal, hidrolizado de proteínas o carne que no es de calidad alimentaria. También todas las verduras, frutas y hierbas que se emplean en Carineo tienen calidad alimentaria demostrable y cuestan, por tanto, más que el resto de materias primas sin ese sello de calidad que se emplean como fibras vegetales, por ejemplo, que la pulpa de remolacha azucarera. Además evitamos totalmente recurrir a cereales y féculas como trigo, maíz, harina de soja, cebada, arroz y harina de arroz. Gran parte de la composición de otros piensos depende directamente de esa materia prima proporcionalmente más barata. Si se tienen en cuenta todos estos puntos, es fácil encontrar una explicación al precio de Carineo. Por eso usted recibe un producto único en el segmento de los piensos, compuesto básicamente de carne fresca, sin cereales y con una alta reutilización biológica.

La hierba de cebada produce más tarde los granos de cebada de largas pajas verdes, pero antes se parece a las frescas hierbas aromáticas que se utilizan en la cocina. Así que el superalimento hierba de cebada lo único que tiene de cereal es el nombre, porque aparte de eso no tiene que ver con el vegetal de fécula. La hierba de cebada no contiene ni gluten ni cereales y dispone de diversos nutrientes que son los que buscan los de su condición. La bomba de nutrientes verde aglutina nutrientes de primera necesidad, como vitaminas, minerales, sustancias vegetales secundarias y antioxidantes. Además, también es rica en el ""supernutriente"" clorofila.
Sin embargo, la hierba de cebada no es solo una bomba de nutrientes de primera necesidad, sino que también ayuda a que el organismo mantenga el intestino en buenas condiciones, una piel intacta y un equilibrado metabolismo basal ácido, así como que lleve a cabo procesos metabólicos sanos.
El bisfenol A (BPA) es un componente fundamental (monómero) de las resinas epoxi y de otros plásticos, como el policarbonato. Precisamente, los revestimientos protectores más usados para las latas de alimentos, de bebidas y cierres para envases de cristal son los revestimientos de resina epoxi.
En Alemania y en la UE se aplican los límites del Reglamento (UE) nº 10/2011 sobre materiales y objetos plásticos destinados a entrar en contacto con alimentos.
Reglamento 10/2011 modificado por el Reglamento (UE) 2018/213 de 12 de febrero de 2018
El límite de migración específica (LME) para el bisfenol A es de:
- 0,05 mg/kg de alimento (simulante) - Aplicable desde el 6 de septiembre de 2018
Nuestro proveedor puede confirmar que se cumple el límite LME actual de BPA (0,05 mg/kg) para las latas con contenido de BPA que suministramos.
Por lo tanto, el uso de las latas es seguro.


Pedido, transporte y entrega

La parte interior de nuestras latas está recubierta con una capa artificial para que ninguna sustancia nociva consiga llegar al contenido. Al contar con este recubrimiento, que las latas se abollen no supone ningún problema.
Nosotros no trabajamos con latas para comida de mascotas, que es lo habitual en el caso de los alimentos para perros y gatos, sino que utilizamos latas de conservas para humanos. Son las latas que normalmente se emplean para comida (sopas, etc.). Consideramos que el recubrimiento interior es necesario para garantizar un producto final impecable, porque evita que los metales pesados de la lata puedan llegar al contenido. Debido a la alta calidad del recubrimiento, aunque la lata se dañe los metales pesados no llegarán a estar en contacto con el producto.
Podemos asegurar que el esmalte y los sellantes que empleamos no contienen ftalatos (plastificantes).
En el sistema de esmaltado interior se emplea bisfenol A. El reglamento (CE) nº 1895/2005 de la Comisión Europa, aprobado el 18 de noviembre de 2005, contempla la restricción en el uso de determinados derivados epoxídicos en materiales y objetos destinados a entrar en contacto con productos alimenticios.
Límites de migración de BADGE y algunos de sus derivados: 9 mg / 6 dm.
Nuestros productos superan con creces estos valores. Por eso sometemos a peritaje todos los esmaltes que empleamos.
También comprobamos que el sellante de impresión soluble cumpla con los requisitos recogidos en el artículo 3 del Reglamento (CE) nº 1935/2004, así como con el artículo 30 y 31 de la sección 1 de Ley de productos alimenticios y mercancías alemana (LMBG por sus siglas en alemán), lo cual incluye también el párrafo 5 sección 1 de la mencionada ley.
Siempre que no encuentre grietas en la lata y que el alimento huela normal, puede consumir el contenido con total confianza.


Cuenta del cliente

Al comprar en la tienda online de Terra Canis usted recibe automáticamente una estrella por cada 50 € que consuma y eso supone un importe de 0,50 €. Una vez que haya acumulado 10 estrellas, se genera un vale que puede canjear en la siguiente compra que realice en nuestra tienda.
Ponemos a disposición de la mayor parte de nuestros clientes la opción de la domiciliación bancaria. En ocasiones debemos apostar por la seguridad en lugar de por la rapidez. Debido a motivos de seguridad, algunos pagos no pueden realizarse por domiciliación. Detrás de cada pago hay un programa de seguridad que regula las transacciones y, en determinados casos, es el que descarta el método de pago por domiciliación bancaria. Desgraciadamente nosotros no sabemos la causa concreta de que suceda, pero a continuación tiene algunas de las razones que pueden motivarlo:
Error en los datos del número de cuenta
Estar en números rojos 

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